sábado, 11 de julio de 2020


EL CRISTIANISMO COMO MOVIMIENTO

LA PURA DOCTRINA DE CRISTO.

(Segunda Parte)

En este siglo debemos acentuar la necesidad de predicar de palabra y en hechos el Evangelio de Paz, presentar al Cristo, con su mensaje  tal como Él lo predicó;  reafirmar que el cristianismo evangélico es un MOVIMIENTO espiritual y no una institución sustentadora de la opresión, la marginalidad, la injusticia.

El movimiento espiritual que Jesús inició dio vida a las comunidades de fe que hoy conocemos pero que, en su mayoría, están lejos del ejemplo que dejaron nuestros primeros hermanos (Hch. 2:42). Desde aquel entones la doctrina originaria del Cristo ha sido reinterpretada en distintas épocas y por distintas comunidades hasta la actualidad con sus variadas consecuencias y deformaciones. 

Creo que  debemos regresar mansamente a las fuentes originarias valorando primeramente las enseñanzas y dichos de Jesús y luego las interpretaciones y doctrinas que le siguieron hasta la actualidad, para ver si se compadecen con las palabras del Maestro, y si no lo hacen darlo a conocer y combatir de manera radical las falsas doctrinas. Para esta tarea tenemos al Espíritu Santo:

“Y en cuanto a vosotros, la unción que recibisteis de El permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe; pero así como su unción os enseña acerca de todas las cosas, y es verdadera y no mentira, y así como os ha enseñado, permanecéis en El” (1 Jn. 2:27)

Jesús era judío y como tal observaba y amaba la ley de la misma manera que lo hacían María y José (Lc. 2:22; 42-28).

 No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir. Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido”.(Mt. 5:17-20)

 Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es” (Dt. 6:4)

Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado”. (Jn. 17:3).

Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley?  Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento.  Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas.” (Mt. 22:36-40)

Y todo lo anterior coronado por el Sermón del Monte (Mt. 5 y concs.)

Hasta aquí, para mí, la PURA DOCTRINA DEL SEÑOR JESÚS. Cualquier práctica o mensaje que se aleje de ella o la recubra, no representa el mensaje del Cristo en quien tenemos esperanza.

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